Archivos del 20 de noviembre de 2017

No sé decir adiós (Lino Escalera)

No sé decir adiós

Título original: No sé decir adiós
Año: 2017
Duración: 96 min.
País: España
Dirección: Lino Escalera
Guion: Lino Escalera, Pablo Remón
Música: Pablo Trujillo
Fotografía: Santiago Racaj
Reparto: Nathalie Poza, Juan Diego, Lola Dueñas, Pau Durà, Miki Esparbé, César Bandera, Noa Fontanals, Marc Martínez, Emilio Palacios, Oriol Pla, Greta Fernández, Pere Brasó, Miguel Guardiola, Bruno Sevilla, Darien Asian, Xavi Sáez.

Una película sobre un enfermo diagnosticado de cáncer, al que le auguran un porvenir de pocos meses de vida, es terreno fértil para lo lacrimógeno. Sin embargo, la película sin sustraernos el dolor y lo trágico de una vida que se apaga hasta su extinción final, prima más los silencios que las lágrimas, más la impotencia que el desgarro.

La próxima muerte del enfermo (interpretado por un Juan Diego muy creíble) permite volver a reunir a sus dos hijas. Una, la pequeña (Lola Dueñas) vive con su padre y trabaja con él en una autoescuela, con una joven adolescente y un marido muy parado y en el paro anhela ser actriz y en ello se afana y con ello se ilusiona. La otra hermana (Nathalie Poza) se fue del pueblo a Barcelona, cuando su padre enviudó, consiguió un buen trabajo y ahora es víctima de todas las adiciones y deambula por Barcelona como gallo sin cabeza.

La convivencia filial forzada hará aflorar los fantasmas del pasado, pero al mismo tiempo les servirá a las hermanas para reforzar algo, muy débil eso sí, porque ante la muerte no hay nada que hacer.

Película que supone el debut en la dirección de Lino Escalera, muy notable, sobria y austera, sin alardes ni efectismo alguno. Hay muchos silencios, muchas miradas que se pierden tras los cristales, un dolor rumiado, seres humanos dolientes e impotentes ante un cáncer aniquilador y unos sentimientos que se resisten a tomar forma y corporeidad, porque no resulta al enfermo asumir su final y no quiere hablar de ello, y cuando la enfermedad avanza y la agonía está cerca sólo quieren que llegue cuanto antes y lo menos dolorosamente posible ese fundido a negro que es la muerte.