Archivos del 23 de noviembre de 2017

Estiu 1993 (Carla Simón)

Verano 1993

Título original: Estiu 1993 (Verano 1993)
Año: 2017
Duración: 97 min.
País: España
Dirección: Carla Simón
Guion: Carla Simón
Música: Ernest Pipó
Fotografía:Santiago Racaj
Reparto: Laia Artigas, Bruna Cusí, David Verdaguer, Paula Robles, Paula Blanco, Etna Campillo, Jordi Figueras, Dolores Fortis, Titón Frauca, Cristina Matas, Berta Pipó, Quimet Pla, Fermí Reixach, Isabel Rocatti, Montse Sanz, Tere Solà, Josep Torrent.

!Qué jodida es a veces la infancia! !Qué jodido es perder a una madre (por el SIDA y antes a su padre por la misma causa) con muy pocos años! !Qué jodido es ir a parar a otra familia y ver que no encajas, creer que no te quieren!.

Esta preciosa y sentida película autobiográfica de Carla Simón, a su vez guionista de la misma, con la que debuta en el mundo del largometraje, hay que apreciarla desde los ojos de un niño, porque si la vemos como adultos, la niña, Frida (gran elección la de la niña Laia Artigas, que dice mucho o casi todo con su mirar) nos puede resultar odiosa en su hermetismo en su comportamiento sibilino. Sin embargo, si bajamos de nuestro metro setenta y vemos el mundo desde un metro de altura, desde nuestros miedos, ansiedades e inseguridades, desde la tristeza que depara la ausencia materna como un horizonte sin límites, desde ese sentimiento de no verse querido, de sentir que sobra, de que la cama de los padres no es sitio para ella sino para su hermanastra (que no es tal, pues luego vemos que su nuevo padre es su tío). Vista así con esos ojos, regresando a la infancia, disfrutaremos la película como se merece, apreciaremos todos los hilos que tejen las relaciones filiales, de padres e hijos, de nietos con abuelos, de hijos con madrastras (o tías) y hermanastras (o primas).

Verano 1993

La película ambientada en el verano de 1993 pasa de la mascletá del principio con ruido de cohetes y fiesta al apartamiento en una masía sita en una aldea rural en La Garrotxa, adonde se traslada Frida con su “nueva” familia, padres de una niña de tres años. Allá Frida se ve desplazada fuera de su medio y fuera del mundo. Sobre la relación entre las dos pequeñas siempre sobrevuela la tragedia sin llegar a consumarse. La película se demora sin que pasen grandes acontecimientos, registrando el fluir del día a día, y cuando Frida no sabe si va o viene, tras tratar de llamar la atención de todas las maneras, llega el momento cumbre, una de las escenas que más me han emocionado hace mucho tiempo, cuando su nueva madre (gran interpretación de Bruna Cusí a la que vi hace poco en Incierta gloria, que comentaré en breve), se tumba a su lado, le mesa los cabellos, la acaricia, se tumba a su lado y la arrulla. No hacen falta palabras. Ahí Frida es cuando inicia su resurgir, aquel que le llevará a llorar a moco tendido sobre la cama, pues hasta entonces todo había sido soportar, aguantar, sufrir, y finalmente llega la hora de dejarse ayudar, de dejarse querer, de abrirse al cariño generoso y sentido de los demás.

The Lure (Agnieszka Smoczynska)

The Lure
Título original: Córki Dancinguaka
Año: 2015
Duración: 92 min.
País: Polonia
Dirección: Agnieszka Smoczynska
Guion: Robert Bolesto
Fotografía: Jakub Kijowski
Reparto: Marta Mazurek, Michalina Olszanska, Kinga Preis, Andrzej Konopka, Jakub Gierszal, Zygmunt Malanowicz, Magdalena Cielecka, Katarzyna Herman, Marcin Kowalczyk, Joanna Niemirska, Katarzyna Sawczuk, Roma Gasiorowska, Grzegorz Stelmaszewski, Janina Wronska, Krzysztof Chmielewski, Piotr Skiba

Conviene mucho abrirse a otros géneros, a películas de otros países y a tal fin, a todo aquel valiente que ose a a ver The Lure de la directora Agnieszka Smoczynska flipará. Así, tal cual. Alucinará con la puesta en escena, con las dos jóvenes sirenas que un buen día dejan el amparo húmedo para ir a trabajar en una sala de fiestas con hechuras de lupanar, donde los parroquianos al tiempo que babean ante tanta piel al natural disfrutan de los cantos de sirena.

La película es sórdida, truculenta, fantástica, bestial, rodada con un ritmo frenético y embelesador, enhebrando números musicales muy bien resueltos que nos dejarán estupefactos, donde no falta la violencia, la sangre, y por último y no menos importante la necesidad por parte de una de las sirenas de dejar de serlo para convertirse en humana, de renunciar así a su condición de sirena sin llegar tampoco a convertirse en humana y en última instancia capaz de morir antes de matar. Precioso es el final crepuscular, lubricán mediante.

Vean esta película polaca. Seguro que les removerá las tripas al tiempo que les arañará ese corazón que algunos no saben ni que lo tienen.