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Transsiberian

Transsiberian cartel películaDirección: Brad Anderson. Países: España, Alemania, Reino Unido y Lituania.
Año: 2008. Duración: 111 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Woody Harrelson (Roy), Emily Mortimer (Jessie), Kate Mara (Abby), Eduardo Noriega (Carlos), Thomas Kretschmann (Myassa), Ben Kingsley (Ilya Grinko), Colin Stinton (oficial de la embajada), Etienne Chicot, Mac McDonald (ministro).
Guión: Brad Anderson y Will Conroy.
Producción: Julio Fernández.
Música: Alfonso de Vilallonga. Fotografía: Xavi Giménez.
Montaje: Jaume Martí.
Diseño de producción: Alain Bainée.
Vestuario: Thomas Olah.

Muy agradable la sorpresa que me he llevado con el visionado de esta película, que pasó por nuestras carteleras en mayo, sin apenas hacer ruido. Su duración, casi dos horas, no va en detrimento de los méritos de la misma, dado que Brad Anderson, (Sesión 9, El maquinista, Fear Itself) director y co-guionista de la misma, maneja los elementos propios del thriller con la habilidad suficiente para mantener nuestro interés todo ese rato.

La acción transcurre a bordo de un tren, el Transiberiano, que comunica Pekín en Chiná con Moscú en Rusia, cubriendo un trayecto de casi 8.000 kilómetros. A bordo del tren viaje un matrimonio formado por Roy y Jessie. Al primero le encantan los ferrocarriles y a la segunda la fotografía. Jess fue una “chica mala“, pero ahora al lado de Roy se ha reconvertido, si bien entre ellos hay cierta tirantez, dado que el primero quiere formar una familia y ella no lo ve claro, así que las relaciones sexuales deben realizarse “bajo protección“.

Como compañeros de vagón, entran en escena una pareja de jóvenes formada por Carlos y Abby. Él parece español, es muy atractativo y pendenciero y Jess enseguida cae en las redes del “lobo feroz”, mientras que Abby parece que se deja llevar, al tiempo que sueña con empezar una nueva vida en un pareja idílico.

Como nada es lo que parece y no sabemos a qué carta juega cada uno, esto nos obliga a estar atentos, pues no sabemos como se puede desarrollar la trama, ni de lo que es capaz cada uno, como se verá, haciendo que los personajes, en especial Jess vayan evolucionando a medida que el tren avanza.

En una parada Roy se demora viendo unas locomotoras y desaparece. Todo parece indicar que Carlos tiene algo que ver, pero luego Roy reaparecerá, y los cuatro seguirán camino juntos.

Para cerrar el círculo surge Ilya un inspector ruso de narcóticos, que como decía antes tampoco es lo que aparenta ser, el cual investiga el asesinato de un narcotraficante de medio pelo y emplea unos métodos muy expeditivos para obtener la información que precisa.

Se disfruta más de la película si se ve en versión original (esta y todas las demás) para apreciar los registros idiomáticos de Ben Kingsley (Elegy, La última legión, Casa de arena y niebla, El sonido del trueno, El caso slevin) , hablando inglés con acento ruso o congraciarse con el buen hacer con el inglés de un Eduardo Noriega, al que cada vez vemos más trabajando allende nuestras fronteras (Novo, En el punto de mira..)

Rusia en general no sale muy bien parada. Los hombres rusos dilapidan su tiempo a bordo del tren, de cogorza en cogorza. Los policías se nos presentan como gente desalmada capaz de cualquier barbaridad a nada que vean cualquier cosa que no les guste; un nombre mal escrito en un pasaporte mismamente. Se habla de los gulags, de los deportados que precisamente iban en los vagones por las vías que ahora recorre el Transiberiano rumbo al más allá. No con cierta sorna, dice uno de los personajes que se encuentran en el “Salvaje Este“.

Todos los protagonistas funcionan a la perfección. Destacando el trabajo de Emily Mortimer (Lars y una chica de verdad, Match Point), la cual a pesar de su aparente fragilidad, tiene una dureza propia del titanio. Eduardo Noriega, borda su papel de chulapo, y Woody Harrelson, parece dejar de nuevo la barra de Cheers para embobarnos con su sonrisa y su bonhomía. Kate Mara (El tirador) como Abby es quien menos presencia tiene en la historia.

A fin de cuentas no hay nada en Transsiberian que no hayamos visto otras veces, pero el director con lo que tiene saca adelante una historia sólida, bien narrada, con sus golpes de efecto y sorpresas de última hora, que permiten que la historia no entre nunca en vía muerta. Recomendable.

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