Archivos de la Categoría 'Películas 2004'

Clean crítica película Olivier Assayas

Clean cartel películaDirección y guión: Olivier Assayas.
Países: Canadá, Francia y Reino Unido.
Año: 2004.
Duración: 110 min.
Género: Drama.
Interpretación: Maggie Cheung (Emily), Nick Nolte (Albrecht Hauser), Béatrice Dalle (Elena), Jeanne Balibar (Irène), Don McKellar (Vernon), Martha Henry (Rosemary), James Johnston (Lee), James Dennis (Jay), Rémi Martin (Jean-Pierre), Laetitia Spigarelli (Sandrine).
Producción: Edouard Weil, Xavier Giannoli, Xavier Marchand y Niv Fichman.
Fotografía: Eric Gautier.
Montaje: Luc Barnier.
Vestuario: Anaïs Romand

A menudo surge la siguiente pregunta: ¿es posible que la gente cambie o acaso estamos condenados a cometer los mismos errores una y otra vez sin capacidad de enmienda?.

Quien ha de cambiar en este caso es Emily, la cual mantiene una relación con el cantante Lee Hauser, quien muere una noche de sobredosis, mientras ella ha dejado horas antes la habitación para ponerse en un coche. Al ser Emily también adicta a las drogas, y pillarla en posesión de las mismas, va a chirona seis meses. El hijo que la pareja tiene en común, Jay, va a vivir con los padres de Lee; Albretch y Rosemary.

Emily debe lidiar con las críticas negativas, esas que achacan la muerte de Lee a ella, a su mala influencia. Tras pasar por la cárcel, deja las drogas recurriendo a la metadona y busca empleo a fin de poder recuperar a su hijo. Buscará apoyo en Elena que le prestará su casa para que se aloje, y recibirá ayuda de Irène para quien trabajó hace años presentando un programa de música en televisión, que le conseguirá un empleo como encargada de una tienda.

Los abuelos de Jay presentan posiciones enfrentadas. Rosemary sufre una enfermedad, consciente de su final y no quiere saber nada de su nuera Emily, como si el perdón no tuviera cabida una vez que el camino a recorrer es mínimo y la naturaleza humana se torna más bondadosa. Por contra Albretch es de esos hombres que cree en la capacidad de cambio, en función de las circunstancias vitales y se aliará con Emily para que ésta pueda ver a su hijo (a pesar de que este influido por su abuela piensa que fue su madre la que mató a su padre, al darle las drogas), sabedor de que en breve estará solo con su nieto sobre la faz de la tierra y dada su edad, sabe que lo mejor para Jay es la presencia próxima de su madre, la cual a su manera trata de reecomponerse, sin renunciar a sus sueños de seguir en la música, su pasión, algo que Albretch le reconoce como algo meritorio.

Es fácil ser valiente cuando las cosas van bien, pero cuando la vida es más difícil, es inusual, y especial“, le dice Albretch a Emily en un momento dado, cuando ella le habla de una prueba que puede hacer en San Francisco, una oportunidad única, que le hará pisar el suelo del mundo en el que quiere vivir, lleno de escenarios y micrófonos…

Ya desde el comienzo la fotografía es apagada, gris, aséptica, como el filo de la navaja o el reflejo de una luna deshidratada. Priman los interiores, las luces de neón, salvo alguna escapada de Emily y Jay al parque, donde entonces si que hay luz natural. Hay música por medio, un mundo devorador de estrellas, que como todo negocio busca obtener los mayores beneficios y verá como una oportunidad la muerte de Lee para reeditar sus anteriores discos y aprovechar el tirón de ventas que supone la muerte de un músico cuando este es joven y guapo. Algo que incluso los padres de Lee verán con buenos ojos, como si en cierto modo la memoria de su hijo siguiera así flotando en el ambiente, en las ondas de la radio al radiar sus canciones.

La acción discurre por distintas ciudades, a caballo entre Vancouver, Londres y París. Emily habla chino, inglés y francés, así que la oíamos hablar en estas tres lenguas con desenvoltura.

A pesar de la desesperanza que parece insuflar la historia, poco a poco esta dejará pasó a la esperanza (no envuelta en papel de regalo sino en un contexto donde cada progreso se consigue con sangre, sudor y lágrimas), al cambio, al reencuentro familiar, a esa nueva vida luminosa con la que todos soñamos, y que a menudo es tan solo alimento de los sueños, la arcadia onírica con la que alentar nuestras acciones en pos no ya de la felicidad sino de la minimización del dolor y de la soledad en un mundo de distracciones y deseos fustrados.

Cabe citar las potentes interpretaciones de Maggie Cheung y Nick Nolte, con una fuerza atronadora, no tanto por lo que dicen sino por aquello que callan. Cuando se habla de química entre dos actores, esta película es buena muestra de ello. Bravo por Assayas.

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Garth Marenghi’s Darkplace (2004)

Garth Marenghi's DarkplaceImagino que esta serie será una gran desconocida para la mayor parte del público, sobre todo en España donde, que yo sepa, no ha llegado a estrenarse, ni creo que llegue a conseguirlo, no es del estilo de series por las que apuestan los programadores, ni falta que hace.

Toda la historia que hay detrás de esta serie maldita y de culto se encarga de contárnoslo el propio creador al principio, que no es otro que el mítico autor de terror y ciencia ficción Garth Marenghi, que aquí se lo ha hecho todo: creador, escritor, director, protagonista y otros trabajos diversos que han ido cayendo por el camino.

Aunque el estreno de la serie se produjo en la televisión británica en 2004, ésta había sido rodada en los años 80, pero como serie de culto que es, no hubo ningún productor televisivo que se atreviera a emitirla, dado su oscuro contenido. En estos años, donde la calidad de lo estrenado ya no se tiene tan en cuenta y la televisión ha perdido el rumbo, los mismos que antes rechazaron este personalísimo trabajo de Marenghi, se pusieron a sus pies rogando que les permitiera emitirlo.

Y Marenghi, uno de los pocos autores que ha escrito más libros de los que ha leído (cualidad que comparte con Raúl González, el jugador del Real Madrid) fue más allá y no sólo recuperó todo el trabajo filmado entonces, sino que ha acompañado la serie con entrevistas a los creadores y opiniones al respecto, sobre todo de si mismo y del codirector y coprotagonista, Dean Learner.

Garth MarengiBueno, basta ya, esta es la introducción que se hace de la serie, pero en realidad hay que decir que todo es mentira. Todo esto forma parte de lo que en ocasiones ya se ha tratado en este blog, los falsos documentales (genial Operación Luna, mítico Alternativa 3).

Garth Marenghi no es un autor de terror, es un personaje que se utiliza para introducir esta serie, claramente inspirado en Stephen King, también muy dado a dirigir (La Rebelión de las Máquinas), escribir (La Niebla, 1408, Desesperación) e incluso interpretar (usaremos este verbo por ser generosos con él) pequeños papeles en trabajos suyos y de otros, además de tener una fecundidad literaria al parecer infinita.

El papel de Garth Marenghi está interpretado por Matthew Holness, cuya carrera en la televisión fuera de esta serie y las secuelas que creó a su alrededor es tan oscura como la propia serie. Sus compañeros de andanzas en el tenebroso hospital en que se desarrolla la acción han corrido mejor suerte.

El supuesto codirector y con un papel también en serie, Dean Leaner en la ficción, está interpretado por Richard Ayoade. Puede que a muchos no les diga nada el nombre, pero eso es que no han visto la serie The IT Crowd (Los Informáticos) donde hace del peculiar Moss. Deberían enmendar ese error poniéndose a verla ahora mismo. Ayoade es en la realidad el director de esta serie, además de coguionista junto a Holness. Es gracias a quien llegué a esta serie.

Acompañándolos está Matt Berry, uno de los protagonistas también de The IT Crowd, el hijo del jefe que hereda la compañía en la segunda temporada. Completa el cuarteto protagonista de la serie (en la ficción) la actriz Alice Lowe, que tampoco tiene en su filmografía trabajos destacados.

personajes tan tontos como parecenComo ya he dicho la serie se adorna con opiniones de los autores y cada capítulo tiene un epílogo introductoria donde el personaje de Garth Marenghi nos lee un párrafo de alguna de sus horrorosas (en todos los sentidos) obras y nos cuenta alguna peripecia. Después vemos el día a día de un grupo de doctores en un hospital donde los fenómenos paranormales se suceden a diario y donde la lucha entre la vida y la muerte está presente en terroríficas circunstancias.

El humor que se gastan es absurdo y muy británico, supongo, porque así es como suele calificarse estos chistes ingleses a los que es difícil encontrarles la gracia. La realización de la serie es penosa, hecho a posta, eso sí, pero penosa. Las vísceras y la sangre de bote están a la orden del día, los efectos especiales poco elaborados también y las interpretaciones brillan por su poca brillantez, valga la expresión. Como ya digo, esa es una de las gracias de la serie dentro de la serie, el contar con poco presupuesto, con actores que en realidad tienen otros talentos, pero que se ponen a merced del arte por el arte. Se notan los efectos chungos, los cortes y muchos detalles de cutrez, como las escenas en cámara lenta para aumentar la duración de los capítulos, pero como el propio Marenghi dice en un momento dado: “si ves los cables es que estás pasando de la historia”.

Así es esta serie, poco recomendable para la gente que no tenga el sentido del humor muy afinado al punto británico y para los que no les gusten las producciones alternativas. En cualquier caso al menos es algo diferente a las series modernas al uso.

Garth Marenghi's Darkplace

Web Oficial |Garth Marenghi | IMDB

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

La última puerta crítica película

La última puerta cartel películaDirección: Graham Theakston. País: USA. Año: 2004.
Duración: 91 min. Género: Thriller psicológico.
Interpretación: Andy Garcia (Jack Heywood), Frances O’Connor (Alison Heywood), Angela Bassett (Elizabeth Chase), Harry Eden (Ben Heywood), Daniella Byrne (Frankie Heywood), Geraldine McEwan (Janet), Christopher Shyer (John Boyd), Jaimz Woolvett (Nathan Greenwater), Julian Christopher (Elliot Chase).
Guión: Ron Bass; basado en la novela de Robert Mawson.
Producción: Ciro Dammicco y Bruce Harvey.
Música: Jack Lenz.
Fotografía: Lukas Strebel. Montaje: Pam Power.
Diseño de producción: Gregory Keen.
Vestuario: Yves Barre.

Lo fantástico y el drama familiar se dan la mano en esta película. El matrimonio formado por Jack y Alison ven como su hija tras ser arrollada por un vehículo entra en coma, mientras su hermano contempla la escena desde la acera de enfrente sin poder evitar el accidente.

Pasan las semanas y la niña está estable pero no presenta ninguna evolución. Ante esa situación Jack y Alison oyen hablar de la doctora Lizzie la cual lleva a cabo unas prácticas con electrodos con las que ha conseguido hacer que personas en coma vuelvan a hacer vida normal.
A la situción de la hija se suma que en el matrimonio las cosas no andan bien, pero parece ser que el dolor que ambos sienten y su objetivo común logrará unirlos, cerrando filas.

Es sabido que ante situaciones desesperadas los humanos hacemos lo imposible, ya sea acudir a curanderos, adivinos, tahorís, espiritistas o a todo aquel que nos ofrezca una posible solución por descabellada que parezca. Lizzie cuenta en su haber con los resultados obtenidos, y el matrimonio decide poner la vida de su hija en sus manos, si bien la prensa hace hincapie en la vidas que no ha podido salvar, entre ellas la del hijo de un gobernador que se afanará en destruirla.

Luego sabemos porque Lizzie hace lo que hace. Cuando era adolescente vio como su hermano moría tras caer en aguas heladas y tras pasar un tiempo en coma. Ese hecho la marcó y desde entonces quiso salvar las vidas de otras personas con la esperanza de minorar así el dolor que la lacera tras la muerte del hermano. Ese hecho marcó el distanciamiento con su padre, un ortodoxo doctor al que finalmente Lizzie recurrirá para la resolución del caso médico que se trae entre manos.

Hay las dosis de sentimentalismo justas dadas las circunstancias. El matrimonio mueve cielo y tierra, y la doctora también para llevar a cabo el tratamiento, porque sobre su clínica pesa una orden de cierre inmimente, así que como se verá, habrán de buscarse la vida para poder finalizar las sesiones mientras las fuerzas de seguridad los acechan como si de delincuentes o miembros de una secta adoradora del demonio se tratara.

Entre las caras conocidas están la de Andy García, el cual me sigue pareciendo una actor mediocre, pero que funciona como padre coraje, la guapísima Frances O´Connor, y quien se lleva la palma, Angela Basset, la cual se prodiga poco últimamente pero demuestra su versatilidad y su buen hacer en papeles dramáticos.

Su hora y media se pasa en un suspiro, se deja ver sin forzar y resulta medianamente entretenida y emotiva a partes iguales, más por el tema que trata; el empeño por salvar o restablecer una vida, sobre todo de una joven criatura, que por otra cosa, deseando todos que el final sea feliz.

Lo que no viene no muy a cuento a mi entender y se mete con calzador para facilitar las cosas, es el agente de la ley que mandan a la clínica para vigilar a Lizzie, el cual al ver el buen hacer, determinación y resultados de ésta cae enamorado de ella, y hace todo lo posible para ayudarla en la ejecución de sus planes.

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Hermanos crítica película Danesa

Hermanos cartel películaDirección: Susanne Bier.
País: Dinamarca.Año: 2004. Duración: 110 min. Género: Drama.
Interpretación: Connie Nielsen (Sarah), Ulrich Thomsen (Michael), Nikolaj Lie Kaas (Jannik), Bent Mejding (Henning), Solbjørg Højfeldt (Else), Laura Bro (Ditte), Niels Olsen (Allentoft), Sarah Juel Werner (Natalie), Rebecca Løgstrup Soltau (Camilla), Lars Hjortshøj.
Guión: Anders Thomas Jensen; basado en un argumento de Susanne Bier y Anders Thomas Jensen.
Producción: Sisse Graum Jørgensen y Peter Aalbæk Jensen.
Música: Johan Söderqvist.
Fotografía: Morten Søborg.
Montaje: Pernille Bech Christensen.
Diseño de producción: Viggo Bentzon.
Vestuario: Signe Sejlund.

Dos hermanos es una película que nace del corazón y cuando lo que se muestra en pantallas son sentimientos algunos primarios otros más elaborados, presentes en las personas, que trascienden su rol de personajes, la historia resulta apasionante.

Michael vive con su mujer Sarah y sus dos hijas. Es militar vive en Dinamarca y lo envían al frente, pues es militar, a la zona de Afganistan. Michael tiene un hermano, Jannik, pendenciero y vagoneta, que acaba de salir de la cárcel por agredir a una empleada de un banco en un robo.

Michael va al frente, su helicóptero resulta abatido y se informa a su familia de su muerte. Jannik visto el panorama hace propósito de enmienda y pasa más tiempo con Sarah y sus sobrinas.
La sombra del hermano desaparecido está presente, pero entre ellos surge algo, curioso entre carácteres contrapuestos, pues como le dice Jannik Sarah siempre le había parecido una burguesita remilgada, y a ella su cuñado se le antojaba como un degenerado.

El caso es que de los abrazos consoladores se pasa a los besos placenteros, en un plano precioso en el garage, donde la naturaleza se desborda, siguiendo su curso natural, sin forzamientos, ni estridencias.

Lo que luego sabemos es que Michael no estaba muerto, tampoco de parranda, sino preso en manos de los talibanes en las montañas. Finalmente será rescatado con vida, pagando un precio muy alto, atesorando un secreto que no quiere confesar a nadie, un secreto que lo devorará, lo volverá violento, irascible, intratable, avivada la llama de la cólera al contemplar la relación que Michael y Jannikha surgido entre su mujer y su hermano, algo que en principio Michale dice no puede reprocharles, toda vez, que pensaban que él estaba muerto.

Las estupendas interpretaciones del trío protagonista, Ulrich Thomsen (Michael), Nikolaj Lie Kass (Jannik) y Connie Nielsen (Sarah), como de las niñas y los padres de Michael y Jannik hacen creíble y apasionante esta historia de sentimientos encontrados. La directora, Susanne Bier, se recrea en los ojos de los protagonistas, ojos que al principio refulgen, iluminando las sombras, luego son acerados y mortecinos, sin vida, tras la trágica experiencia.

Al contrario de lo que vemos en las películas americanas donde los soldados vienen tocados, porque nadie les reconoce su labor (como si pareciera que su trabajo es fundamental y el de los demás no), aquí ese no es el caso, porque tanto el soldado como su familia saben lo que se traen entre manos, saben que morir puede suceder en cualquier momento, y están preparados para el lance letal, si es que es posible, y lo que se dilucida no es el regreso a casa como uno más y los quebraderos que eso puede suponer (a Michael ninguno), sino como entrar en un hogar donde ya eres otro distinto del que te fuiste, donde algo se ha roto o ha cambiado, donde la pregunta ¿qué harías por salvar tu vida y volver con la de tu familia?, no ofrece respuestas fáciles, ni liberadoras, salvo la que ofrecería la propia muerte protectora de la dignidad.

Con un guión bien trabajado que aborda muchos aspectos de la personalidad humana (los problemas entre hermanos, la distance relación con el padre, para el cual sólo existe un hijo, la mujer dispuesta a dar una oportunidad a su marido, las hijas que se inventan cosas con tal de hacer daño, la posiblidad de cambio cuando las circunstancias aprietan…) Bier nos deja una película estupenda, galardonada en el Festival de San Sebastián con dos Conchas de Plata en 2004 para los actores Ulrich Thomsen y Connie Nielsen (la cual he de decir que ha reemplazado desde ya a Monica Bellucci en el podio de la más bella. Tras verla aquí, al natural, con esos ojos y esa sonrisa me ha noqueado).

Recomiendo verla en Danés, en V.o esta y todas las películas, si es posible, dado que aunque nuestros dobladores son extraordinarios toda interpretación gana más con la voz de sus actores y actrices.

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Un Día Sin Fin (È già ieri, 2004)

un día sin finDirección: Giulio Manfredonia.
Reparto: Alberto Albanese (Filippo), Goya Toledo (Rita), Fabio de Luigi (Enrico), Pepón Nieto (Bob), Beatriz Rico (Candela), Esther Ortega (Marta), Asunción Balaguer (Rosa), José Ángel Egido (Realizador), Carlos Luca Reñe (Carlos), María Pilar Pérez (Miriam).
Guión: Valentina Capecci, Giulio Manfredonia y Andrés Koppel; basado en el guión de “Atrapado en el tiempo” (1993) de Danny Rubin y Harold Ramis.
Producción: Ricardo Tozzi, Giovanni Stabilini y Marco Chimenz.
Música: Mario de Benito.
Fotografía: Roberto Forza.
Montaje: Roberto Martucci.
Diseño de producción: Juan Carlos Suárez Bodelón.
Vestuario: Lia Morandini.
Género: Comedia con Refrito
Italia, España, Reino Unido, 2004

Hablando de paradojas temporales, hay una película que se lleva la palma, tanto en su planteamiento como en sus resultados. Me refiero a Atrapado en el Tiempo, también conocida por lo que sería la traducción de su título original, El Día de la Marmota.

Seguro que hay muchos que no lo sabían, pero en el año 2004 se rodó un remake europeo de esta película, en una coproducción modesta donde italianos y españoles ponían la mayor parte del equipo técnico y artístico.

los protasEn este caso las comparaciones son inevitables. Si en la original la historia se desarrollaba en un pueblecito de la América profunda y una marmota que predecía la duración del invierno era sobre lo que ésta giraba, aquí son las cigüeñas y una migración anómala en las Islas Canarias lo que hace situar la historia en estas islas. En cualquier caso, al inicio se hace una referencia a las marmotas, en un pequeño guiño a la historia original. El día también cambia, aquí es un 13 de Agosto el que se repite hasta la saciedad.

Por centrarse respecto a las referencias, el papel de Bill Murray y el cámara que lo acompaña, son interpretados por los italianos Alberto Albanese y Fabio de Luigi, ninguno de los 2 excesivamente conocido más allá de los Alpes (es un decir), aunque al primero lo hemos podido ver en Manuale d’amore 2, bien acompañado junto a la Belucci y la Pataki.

El personaje de Andie McDowell varía en esta versión. No hay productora que los acompañe y el rol de chica maja con todos y borde con el prota a la que al final tiene que camelarse, es el una bióloga de la zona que les acompaña en el seguimiento de las cigüeñas. Está interpretada por la canaria Goya Toledo, un poco más sosa de lo que nos ha dejado ver en otras interpretaciones mucho mejores que esta, como recientemente en Las 13 Rosas, hace ya algunos años en Amores Perros o en la película que realizó justo después de esta, Fuera del Cuerpo, que también trataba de otro tipo de paradojas, en esta ocasión entre la realidad y la ficción.

un día sin finEntre el resto de españoles destacan Pepón Nieto, con un papel tontorrón que le viene al pelo, muy similar (en cuanto a simplón) al que interpreta Beatriz Rico. También está a la medida el personaje de Asunción Balaguer, que hace de la simpática dueña del hostal. Esther Ortega tiene otro de los papeles secundarios. Igual el nombre no les dice mucho, pero recientemente ha interpretado uno de los personajes policiales de la serie Desaparecida, después reconvertida en U.C.O., junto a Miguel Ángel Solá. Aquí enseña algo más de chica que en la serie televisiva (y supongo que menos que en Los Borgia, ni por esas me animo a verla) y se interesa más por “la política de Aznar” (chistecillo de la peli). Parece que eso le dio puntos para intervenir en Italia en Médico de Familia (¡¡!!) y como presentadora de televisión.

La genialidad de la película original es imposible de mejorar, sobre todo cuando lo que se intenta es imitar, cambiando las localizaciones, pero manteniendo la línea argumental, porque el prota se sigue levantando con la radio, bajando al hotel, intenta ligar con la chica, va pasando de un mal carácter a otro mejor y por el camino se muestra eufórico, depresivo, suicida, ligón, poético,…

Por lo demás es parecido. Los personajes no tienen el encanto del original, ni mucho menos, y al tener siempre en mente la original los primeros compases se hacen bastante pesados, no empieza a tener un mínimo interés más que hacia el final, pero cuando parece que puede empezar a contar algo nuevo, decae y termina sin acabar de mostrar nada que valga especialmente la pena, así que mejor quedarse con la original.

Enlaces | Web Oficial | IMDB

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

El mito de Bourne crítica película

El mito de bourne cartel películaDirección: Paul Greengrass.
País: USA.
Año: 2004.
Duración: 108 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Matt Damon (Jason Bourne), Franka Potente (Marie), Brian Cox (Ward Abbott), Julia Stiles (Nicky), Karl Urban (Kirill), Gabriel Mann (Danny Zorn), Joan Allen (Pamela Landy), Tom Gallop (Tom Cronin), Marton Csokas (Jarda), Karel Roden (Gretkov).
Guión: Tony Gilroy; basado en la novela de Robert Ludlum.
Producción: Frank Marshall, Patrick Crowley y Paul L. Sandberg.
Música: John Powell.
Fotografía: Oliver Wood.
Montaje: Christopher Rouse y Richard Pearson.
Diseño de producción: Dominic Watkins.
Vestuario: Dinah Collin.

Comentaba el otro día El caso de Bourne y ahora le toca el turno a El Mito de Bourne, la segunda parte de la trilogía que se cierra con la notable El Ultimátum de Bourne

Guarda similitudes esta película con la primera parte de la saga donde Marie y Bourne desaparecían del mapa. Ella recalaba en un bello pueblo costero Griego y él la encontraba.
Ahora han pasado dos años, Bourne apunta en su cuaderno todos esos retazos, que a modo de flashazos van conformando su pasado. Está fustrado porque no ve grandes progresos. La pareja anda en continuo movimiento y cuando creen que los han localizando se dan el piro. Ahora la pareja vive en La India, y hasta allí llega un francotirador que pretendiendo matar a Bourne mata a Marie. Bourne encolerizado trata de atar cabos y desenmascarar a los creadores de proyecto Treadstone.

Pamela Landy, responsable gubernativa de seguridad, ve como dos de sus hombres mueren en una operación tras la cual aparece una huella de Bourne, el cual acecha a Pamela, dándole información de primera mano sobre el pérfido Ward Abbott.

No hay material fallero pirotécnico, ni efectos especiales que distraigan la atención. Lo que hay es acción pura y dura, efectiva y verosímil. Hay unas persecuciones que ponen los pelos de punta y una fisicidad igual de lograda que en la primera parte.

De nuevo hay un buen número de localizaciones europeas (nápoles, Berlín, Moscú..) y americanas (Nueva York) por donde se mueve Bourne, que a medida que va recordando va cerrando sus heridas y resolviendo los temas pendientes, como pedir perdón a la hija a la cual privó de la presencia de sus progenitores al asesinarlos.

Como película de acción El mito de Boune, funciona a la perfección. Entretiene muchísimo, deja sin aliento y Matt Damon de nuevo brilla con luz propia algo poco habitual en películas de este género donde todo paso por saber disparar un arma y soltar mamporros. Si la primera parté me e encantó esta segunda mantiene el nivel y es igual de recomendable.
No abusar de los efectos especiales es una ventaja, dado que su actualización casi diaria hace que en un par de años, queden anticuados, de ahí que su empaque visual se vea minorado. Sin embargo en esta saga, pasarán decadas y seguirán transmitiendo lo mismo que en el 2007 y ahí radica su poder.

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Tierra de abundancia crítica película

Tierra de abundancia cartel películaDirección: Wim Wenders.
Países: USA y Alemania.
Año: 2004. Duración: 118 min.
Género: Drama.
Interpretación: John Diehl (Paul), Michelle Williams (Lana), Shaun Toub (Hassan), Wendell Pierce (Henry), Richard Edson (Jimmy), Burt Young (ShermanGuión: Michael Meredith y Wim Wenders; basado en un argumento de Wim Wenders y Scott Derrikson.
Producción: In-Ah Lee, Samson Mücke, Gary Winick y Jake Abraham.
Música: Thom & Nackt.Fotografía: Franz Lustig.
Montaje: Moritz Laube.
Diseño de producción: Nathan Amondson.Vestuario: Alexis Scott.

El atentado del 11-S marcó un antes y un después en las acciones terroristas ejercidas en suelo occidental. El asesinato indiscriminado de civiles en Asia o África apenas tienen repercusión en los medios de comunicación, aunque sean perpetrados por ejércitos europeos o americanos. Que 3.000 civiles americanos (una cifra ridícula comparada con los que han muerto en Irak desde la invasión americana) fueran asesinados en Nueva York fue un mazazo para el país más poderoso del mundo, que hasta entonces se creía invulnerable, creándose un estado de miedo, aprehensión, psicosis y miedo a lo desconocido que hizo que los dedos acusadores proliferaran por todo el basto país, para propalarse luego a Occidente. Ese atentado ha generado mucha literatura y el cine se ha nutrido también de él. No hemos visto ni leído la película o el libro definitorio pero se van esbozando diferentes sensibilidades al respecto no carentes de interés.

Tierra de abundancia se nutre también en parte del 11-S. El protagonisa es Paul, que combatió en Vietman y vive obsesionado ahora por la Seguridad Nacional. Se dedica a tiempo completo a hacer el seguimiento de todo aquello que le resulte sospechoso, a bordo de su furgoneta equipada con cámaras y equipos de sonido, tratando de descubrir células terroristas, bolsas abandonadas sospechosas, con una poderosa imaginación que le hace estar todo el tiempo cavilando, creando hipótesis, ayudado por un amigo que le sigue la corriente y suministra la información que requiere. Un día ve como un árabe lleva unas cajas de Borax, producto químico con el que es posible fabricar bombas caseras, e inicia su misión.

El contrapunto de Paul es su sobrina Lana, hija de una misionero y de una madre de izquierdas, que desde cría ha viajado con su familia por diferentes países, la cual regresa a los Estados Unidos, a Los Ángeles, para trabajar en una misión cristina, procedente de Cisjordania.
La muerte de Hassan, uno de los habituales del centro de acogida en la misión, tiroteado en plena calle desde un coche y el hecho de que Paul grabase lo sucedido, ya que precisamente era el mismo hombre que había visto con el Borax, encargándose de la investigación entreteje desde ese momento su vida con la de su sobrina, con la mantenía un distanciamiento, provocado por las ideas izquierdistas de su hermana, que los acontecimientos estrechará fortalaciendo el amor filial.

El título de la película, Tierra de abundancia, proviene de una canción de Leonard Cohen, The land of Plenty. En el país de la opulencia y el bienestar, en ciudades como Los Ángeles, también hay zonas de exclusión y marginación, barrios golpeados por las drogas, prostitución y delincuencia, en los que la misión cristiana trata de aportar su grano de arena, proporcionando un techo y alimento así como afecto humano a los que allí acuden.

La muerte de Hassan y la implicación de Paul genera expectación y suspense, mezclado con unas pinceladas de humor que ofrecen una última hora sorprendente, en el viaje conjunto que ambos emprenden a la ciudad de Trona, donde confirmar los estragos que la psicosis y los traumas hacen en la gente corriente, alterando sus existencias, alejándonos del sosiego y paz espiritual, consumidos en pesadillas nocturnas que los atormentan.

El acierto del guión es que Paul a pesar de sus defectos no es el gañán con el cerebro hecho puré que todos esperamos ver en un ex-combatiente traumatizado, si no que su menoscabada lucidez da margen para la esperanza siendo capaz de anteponer el amor filial a sus fobias y paranoias. La crudeza de la historia se disipa en la mirada limpia y balsámica de la actriz Michelle Williams (pocas veces unos ojos son capaces de decir tantas cosas). John Diehlun secundario con una larga trayectoría levanta el solito la película, afronta los primeros planos a los que se ve sometido y es capaz de transmitir esa complejidad humana, lejos de maniqueísmos reduccionistas a la que guionistas perezosos las más de las veces simplifican hasta convertir a los humanos en muñecos de última generación capaces de mover los ojos y soltar algunas frases pregrabadas.

Tierra de abundancia nos permite reflexionar sobre algunos aspectos, con forma de pústula, que el “photoshop mediático” corrige al instante sobre la piel del mundo, dejándola limpia e inmaculada, creando un mundo feliz, perfecto y equilibrado, donde los malos siempre son los otros. Una tierra de abundancia, Los Ángeles, donde el “muerto de hambre” pisa el mismo suelo que el “muerto de excesos“, donde los ojos del viandante deslumbrados por el dorado de las tarjetas, buscan en los escaparates la pantalla plana de 72″ en lugar de lo grotesco de los harapos, los cartones, las tiendas de campaña de gente vencida, cuyo presente va perdiendo las letras hasta difuminarse.

Michelle Williams | Brokeback Mountain

John Diehl | Código de lealtad

Wim Wenders | El cielo sobre Berlín

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Sólo un beso crítica película

Solo un beso cartel películaDirección: Ken Loach.
Países: Reino Unido, Italia, Alemania y España.
Año: 2004.
Duración: 108 min.
Género: Drama.
Interpretación: Atta Yakub (Casim Khan), Eva Birthistle (Roisin Hanlon), Ahmed Riaz (Tariq Khan), Shamshad Akhatar (Sadia), Shabana Bakhsh (Tahara), Ghizala Avan (Rukhsana), Gary Lewis (Danny), David McKay (Wee Roddie), Raymond Mearns (Big Roddie).
Guión: Paul Laverty.
Producción: Rebecca O’Brien.
Música: George Fenton.
Fotografía: Barry Ackroyd.
Montaje: Jonathan Morris.
Dirección artística: Martin Johnson.
Vestuario: Carole K. Millar

El amor no entiende de plazos, límites, ni religiones. La pasión desbordada y el sexo vivificador no conocen más fronteras que las impuestas por el colchón o por las paredes de una pensión. Nadie sabe cuando se acabará el amor, si la legislación nos deja una puerta abierta (el divorcio express es una buena muestra de ello), así que la afirmación “te amaré siempre”, es una sentencia que entra dentro del terreno de la fe, de las arenas movidizas de lo ignoto e incierto.

Kean Loach deja de hurgar en las heridas abiertas en la sociedad actual de sus anteriores trabajos; Ladybird Ladybird, Sweet Sixteen o Lloviendo piedras, para abordar una historia de amor interracial. Las sombras del medievo han sido disipadas con luces de neón, pero a pesar de ello las religiones, lejos de hermanar siguen marcando el desencuentro entre las razas. El peso de las creencias religiosas, musulmanas o cristianas imponen las normas de comportamiento en todos los ámbitos.
El joven Casim, pakistaní residente junto a su padres y sus dos hermanas en Escocia, siente la llamada del amor cuando conoce a Roisin, profesora de música de su hermana Tahara. El flechazo es mutuo, pero la resaca del sexo primerizo vacacional por tierras españolas y el deseo colmado, da paso a la cruda realidad, a los primeros miedos, inquietudes, discrepancias, desencuentros, reproches y portazos.

Casi busca el amorCasim tiene una boda acordada con una prima suya pakistaní dentro de dos meses, que no ha desvelado a su amante. Una boda no deseada pero que forma parte del modo de proceder en su familia y ha de librar entonces una batalla interior entre lo que quiere y debe hacer si desea mantener el trato con su familia y no perderla. Debe tener claro si está dispuesto a tomar las riendas de su vida, actuando por su propia cuenta, sin miedo al que dirán, desafiando la tradición, encrespando a sus progenitores y a la comunidad, como hace Tahara su hermana más joven, dispuesta a dejar su ciudad e irse a estudiar fuera, a Edimburgo, la carrera que desea, periodismo y no la que le imponen, medicina.

La historia de amor parece que avanza, pero como las huellas sobre la arena que lamen las olas, desaparecen y no sabemos en qué punto lo han dejado. Así como un soldado indeciso, su amor avanza y se repliega, saca brillo al sable, pero se amilana a la hora de ejecutar. No hay certezas en el océano amoroso, todo pende de un hilo, que a veces como la tela de araña es capaz de soportar más de lo que a simple vista ofrece su aparente fragilidad.

Roisin lo tiene más fácil. No renuncia a nada por estar con Casim, como éste le echa en cara. No hay enconos familiares, pero una vez que en el colegio católico donde da clase la quieren hacer fija, el certificado de idoneidad que ha de firmar su párroco le conlleva unos problemas no previstos. Puede parecer injusta, intolerante y nada racional la posición del párroco, tanto como la actitud de los padres de Caisim, pero ahí está el gran acierto de la película; en todos los lugares cuecen habas, si bien siempre pensamos que las otras religiones son las excluyentes, las restrictivas, e intolerantes, cuando un análisis serio de las propias, el cristianismo por ejemplo podría llevarnos a conclusiones indeseadas.
El párroco no cree que Roisim siga la religión que dice profesar al pie de la letra. Aún sigue casada con su anterior marido, no va a misa y nada hace por su comunidad, sin tener en cuenta sus devaneos sexuales con un musulmán, así que su padre espiritual no cree que deba firmarle nada y de hecho no lo hace, para perjuicio de ella. Aquí muchos curas deberían hacer lo mismo cuando muchas parejas que no han ido nunca a misa y pasan de la religión olímpicamente a la hora de casarse hacen los cursillos prematrimoniales y ponen su mejor sonrisa para que el cura de turno los case por la iglesia. Si fueran más observantes con las obligaciones de los peticionarios, no habría tanta permisividad y muchos no tendrían más remedio que casarse en un Ayuntamiento, pero el paripé es alimentado por unos y por otros. Lo mismo vale para los bautizos y comuniones.

Eva Birthistle es RoisinBrillan con luz propia los actores protagonistas y en especial la actriz Eva BirthIstle que consigue emocionar con su trabajo y sensibilidad. El guionista Paul Laverty no cae en el falso maniqueísmo al que tienden muchos cuando abordan el problema racial. Muestra gran respeto por todas las etnias, demostrando que no hay verdades absolutas, que a pesar de los barrotes que imponen la tradición, la familia o la religión, el amor es una lima tan potente que permite soñar con el paraíso, que no es otro que la libertad de pensar, decidir y amar a quien queremos, que los cambios son posibles y que en todo caso podremos equivocarnos de lo que hicimos en lugar de estar lamentándonos de aquello que pudo ser y no fue.
La declaración de amor del final se convierte en un poema visual humedecedor de pupilas y esponjador de corazones. Hemos de agradecer a Loach esta gratificante película, de un director siempre al tanto del mundo que le ha tocado vivir, dejando por esta vez y sin que sirva de precedente, abierta la puerta a la esperanza.

Ken Loach | Sweet sixteen | El viento que agita la cebada

Paul Laverty | Cargo | El guionista social

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Extrañas coincidencias crítica película

Extrañas coincidencias cartel películaDirección: David O. Russell.
Países: USA y Alemania.
Año: 2004.
Duración: 106 min.
Género: Comedia.
Interpretación: Dustin Hoffman (Bernard), Isabelle Huppert (Caterine), Jude Law (Brad Stand), Jason Schwartzman (Albert), Lily Tomlin (Vivian), Mark Wahlberg (Tommy Corn), Naomi Watts (Dawn), Kevin Dunn (Marty), Ger Duany (Sr. Nimieri).
Guión: David O. Russell y Jeff Baena.
Producción: David O. Russell, Gregory Goodman y Scott Rudin.
Música: Jon Brion.
Fotografía: Peter Deming.
Montaje: Robert K. Lambert.
Diseño de producción: K.K. Barrett.
Dirección artística: Seth Reed.
Vestuario: Mark Bridges.

Con esta disparatada película puedes echarte alguna risa si bien tiene grandes altibajos y un guión que a pesar de algún momento hilarante, cuando abunda en su vena más surrealista, resulta reiterativo. Albert está al mando de una organización, “espacios abiertos”, e intenta por todos los medios que la compañía Huckabees no siga abriendo centros comerciales en zonas verdes, cubriendo todo de cemento. A tal fin escribe poemas de protesta y planta árboles en los aparcamientos de los centros comerciales.

Brad (Jude Law) es uno de los directivos de Huckabees, pico de oro, guapo, educado y arribista que minimiza con eficacia las protestas de Albert. Dawn (Naomi Watts) es la chica guapa, valorada por su físico,pareja de Brad, que pone rostro y cuerpo a los anuncios de la compañía.

Albert casualmente encuentra en su americana al ir a cenar a un restaurante una tarjeta de unos detectives existenciales a los que dedice pedir ayuda. Quiere saber si una serie de coincidencias que le han ocurrido tienen alguna conexión interna entres sí y si éstas significan algo. Los investigadores le harán comprender su yo íntimo, su papel en el universo interrelacionado, cómo todo forma parte de lo mismo, para lo que analizarán cada uno de sus movimientos, tanto en su trabajo como en su vida personal. El contrapunto a los investigadores Vivian y Bernard (Dustin Hoffman) es Caterine (Isabelle Huppert), una parisina a la que Albert también recurre para aclarar sus ideas, una vez que la primeriza terapia no parece darle frutos.

Tommy en la fiestaAparece en escena el bombero Tommy (Mark Wahlbeg), el cual a pesar de serlo dice no ser un héroe (mofa del 11-S tras el cual, todos los bomberos eran ímplicitamente héroes nacionales), también en terapia, que viene a ser el otro yo de Albert, obsesionado con el consumo de petróleo.
Los disparates se suceden uno tras otro. La comicidad se busca a través del derroche gestual, de la aparatosidad física, así se golpean el careto con balones de plástico, se empujan en los ascensores, se enzarzan en peleas, se tiran de los pelos…
Hay incluso un personaje español en la terapia, la enlutada señora Echevarría, que cada año va desde España a los Estados Unidos habla con acento gallego y supone para los otros pacientes un gozo espiritual.

La ligera crítica se orienta hacia la despreocupación y poca sensibilidad que las grandes firmas tienen hacia el medioambiente, que despachan el asunto con algo de marketing y alguna cara famosa que les allane el camino, en este caso la cantante Shania Twain (aquella de la canción I am a bich..). Una crítica superficial que viene a apuntalar la banalidad que almidona la vida-muelle de los protagonistas.

A veces se busca el chascarrillo haciendo que alguien repita algo hasta la saciedad. Aquí también así en la terapia Brad se pregunta incesantemente “cómo no se es uno mismo” o dar la tabarra con la anécdota de la mayonesa, que como todo chiste pierde eficacia cuando se abusa de él.
La idea de los investigadores existenciales es original pero luego tal como es llevada a cabo, lo ramplón del guión, las cargantes interpretaciones de los protagonistas y la banalidad de la historia hace que el chascarrillo devenga en broma cargante y pesada, desaprovechando un plantel de actores que en manos de alguien con más ocurrencia y con un sentido más diáfano de qué quería contar hubiera sido mucho más divertido y cómico.

Isabelle Huppert | Gabrielle | El tiempo del lobo | Borrachera de poder

Dustin Hoffman | Confidence | El jurado

Jude Law Vacaciones | Todos los hombres del Rey | Closer | Breaking and entering

Naomi Watts | El velo pintado | La señal | Tránsito | El asesinato de Richard Nixon | 21 gramos | King Kong

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg

Tormenta de verano crítica película

Tormenta de verano cartel películaDirección: Marco Kreuzpaintner.
País: Alemania.
Año: 2004.
Duración: 98 min.
Género: Tragicomedia.
Interpretación: Robert Stadlober (Tobi), Kostja Ullmann (Achim), Alicja Bachleda-Curus (Anke), Tristano Casanova (Georg), Miriam Morgenstern (Sandra), Marlon Kittel (Leo), Hanno Koffler (Malte), Jürgen Tonkel (Hansi), Alexa Maria Surholt (Susanne), Jeff Fischer (Flasche), Joseph M’Barek (Ferdl).
Guión: Tom Bahmann y Marco Kreuzpaintner; basado en un argumento de Marco Kreuzpaintner.
Producción: Uli Putz, Thomas Wöbke y Jakob Claussen.
Música: Niki Reiser.
Fotografía: Daniel Gottschalk.
Montaje: Hansjörg Weissbrich.
Diseño de producción: Heike Lange.
Vestuario: Anke Winckler

La asunción de la condición sexual, ese paso liberador y a menudo traumático es la esencia de esta entretenida comedia dramática alemana.
Un grupo mixto de remadores Bávaros van a disputar el torneo juvenil y para ello se trasladan hasta una presa donde tendrá lugar la competición. Allí se dan cita varios grupos mixtos de jóvenes remeros de las diversas partes del país Alemán.

Tobi es el protagonista de la historia. Está enamorado de Achim pero no le confiesa a éste su amor y mientras tanto va tirando como puede con su novia, la guapísima Anke (interpretada por Alicja Bachleda-Curus). A su vez Achim está saliendo con Sandra y cuando Tobi se pone muy cariñoso lo rechaza sin llegar a intuir los sentimientos que Tobi siente hacia su persona.

Tobi y su amante en el embarcaderoCuriosamente en el torneo hay un grupo de remadores de Berlín homosexuales. Cuando se presentan como tales, mostrando sus camisetas, en el grupo de Tobi algunos de sus compañeros se muestran a la defensiva, temerosos de que sus tiendas estén juntas. Tobi tendrá así ocasión de dar ese primer paso, de ver en su salsa a gente como él, actuando sin veladuras ni cortapisas y tener de paso un encuentro sexual con uno de los remadores berlineses.

A partir de entonces Tobi debe aclarar sus ideas, aceptar quién es y hacer de ello partícipes a los demás. Se alternan momentos hilarantes con otros más dramáticos, como los sentimientos encontrados que genera Tobi a su alrededor; el sufrimiento que genera en Anke, en Achim, en Sandra, todos ellos víctimas del descentramiento y miedo de Tobi.

Tobi y AnkeEl Torneo será el acicate perfecto para que Tobi se encuentre a sí mismo, deje de ser un desdichado y pueda comportarse tal como es con Achim, con Anke y con todos cuantos le rodean.

Tormenta de verano es una agradable y amena comedia, que se disfruta por la bonhomía de la historia, que plasma con acierto el estallido hormonal de un grupo de adolescentes sin caer en la grosería ni en el morbo gratuito, sino que con gran sutileza, y con unas interpretaciones notables permite que ese tránsito sea conmovedor y bello, como lo es amor, sin tener en cuenta quienes aman ni en quienes depositan su amor. Un alegato pues a favor del amor, homo o hetero, de la tolerancia, que desnuda al alma de miedos y rechazos autoimpuestos.
Eso sí una película de estas características en España no me la imagino y es que Alemania siempre ha sido un país muy desarrollado. En el terreno sexual también, lo cual permite que un equipo de remeros lleve por nombre “QueerSchlog”.

Comparte el artículo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • meneame
  • del.icio.us
  • digg